La albarca es un calzado típico de Cantabria, que se utilizaba (y aún se usa, aunque no tanto), en los pueblos, para proteger los pies de la humedad, de la lluvia y del barro de las calles.
Se hacen de una sola pieza de madera, que suele ser de nogal, alisa o abedul, son de diferente forma y dibujo, según sean para hombre o para mujer y normalmente se usaban con unos escarpines, de lana, en los cuales se introducía el pie para mantenerlo caliente. En la parte de abajo terminan con unos picos o pies, que son los que las levantan del suelo, sobre los que se clavan los tarugos de madera, o ahora también de goma, que se sustituyen cuando se van desgastando.
El oficio de albarquero, se transmitía de padrea a hijos, aunque en la actualidad, como muchos otros, se ha ido perdiendo, sobre todo por la escasez de madera y el hecho de que el uso de las albarcas ha quedado reducido a unas pocas zonas de Cantabria.

